Las eternas preguntas
Nos pasamos media vida contestando las mismas preguntas. Cuando eres pequeño las preguntas son:
- ¿Cómo te llamas?
- ¿Cuántos años tienes?
- ¿A quien quieres mas, a Papa o a Mama?
Luego empiezas a crecer, y con ello, empiezan a crecer las preguntas, pero solo en numero, por que las preguntas siguen siendo iguales de idiotas
- ¿Qué te han traído lo Reyes?
- ¿Te han dicho alguna vez que eres clavadito al tío Manolo?
- ¿De que equipo eres? (Esta solo se la hacen a los chicos)
- ¿Ya eres toda una mujercita? (Y esta solo a las ...., bueno a quien quieran hacérsela)
- ¿Qué tal las notas?
- ¿Cuántos años tienes? (esta pregunta se repite hasta mas o menos los 25 años)
Cuando eres adolescente, las preguntas te las hacen otras personas, pero vienen siendo mas o menos estas:
- ¿Eres de ciencias o de letras?
- ¿Tienes novia/o?
- ¿Quieres rollo? (Estas dos últimas, curiosamente, no me las han hecho nunca a mí)
- ¿Qué piensas estudiar cuando acabes el instituto?

Y a partir de aquí empiezan las preguntas que te tocan las narices:
- ¿Has terminado ya la carrera?
- ¿Te has echado ya novia/o?
Luego vienen las preguntas para ti y tu pareja:
- ¿Cuándo os pensáis casar?
- ¿Cuándo os vais a comprar un piso?
- ¿Cuándo vas a encontrar un trabajo mejor?
Total, que terminas la carrera, te compras un piso, encuentras un ‘buen’ trabajo, te casas y dices, pues ya está, se acabo. Que iluso, ahora empieza lo peor:
- ¿A ver cuando nos hacéis abuelos?
- ¿Cuándo pensáis tener niños, que se os esta pasando el arroz?
ME CAGÜEN LA LECHE
Venga, vamos a tener un hijo y a ver si así nos dejan un ratito en paz. Pero pasados unos diez meses, vuelven con la matraca
- ¿Cuándo le vais a dar un hermanito?
Hasta aquí he llegado, pero estoy temiendo el día que mi hija empiece a hablar y me acose a preguntas. Toda la vida contestando, y eso que no he levantado la mano ni una sola vez.
Si siguen así, les veo en mi lecho de muerte siguiendo con las preguntas:
- ¿Caja de pino o de caoba? ¿O prefieres incineración?
Saludos


